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¿Estamos preparados para la llamada "Sociedad de la Innovación"?





Recientemente leí una interesante publicación realizada por Ignasi Clos ( Socio Director de Proyectos de Innovación Abierta en la oficina en Barcelona, España del Grupo Induct) denominado: "10 características que debes conocer de la Sociedad de la Innovación: ¡adáptate!", artículo que también lo he mencionado como de lectura recomendada en este: Tweet de la cuenta de InnovandoHoy.


Ignasi explica y describe la existencia de una "Sociedad de la Innovación" luego de hacer un recorrido histórico que nos transporta a los últimos cambios experimentados por nuestra sociedad en casi treinta años. De igual forma, enuncia diez aspectos que caracterizan a dicha sociedad.


La Sociedad de la Innovación es un término que se usa para describir una sociedad en donde las organizaciones centran su crecimiento y éxito en la innovación. Dicha sociedad está basada en los avances exponenciales que le preceden y que se han experimentado en los últimos años. Esta sociedad se sustenta en el acceso cada vez más fácil a grandes volúmenes de datos, a la democratización del conocimiento, a la mayor influencia que ejerce el consumidor sobre los proveedores de bienes y servicios, al mayor acceso a tecnologías que facilitan nuestra existencia, a un mundo cada vez más complejo e interconectado.


Ahora bien, aunque muchas de estas características podríamos pensar que son ajenas a nuestra realidad y que esa sociedad difícilmente llegará a nuestro país o a nuestra región ... ¡Nada más alejado de la realidad!


Vivimos en un mundo globalizado e interconectado en donde los avances tecnológicos están al alcance de muchos y en donde las nuevas generaciones son cada vez más nativas tecnológicas (con los retos que ello puede representar para las instituciones educativas, las familias y los Estados). Así como pudimos haber pensado en el pasado que la sociedad de la información no llegaría con tanta rapidez a nuestras latitudes, hoy nos damos cuenta que esa idea estuvo bastante alejada de lo que ciertamente aconteció. La masificación de la telefonía móvil, el INTERNET y el desarrollo de plataformas y apps han sido los medios que nos han puesto al alcance de nuestros dedos: conocimiento, servicios, entretenimiento, ayuda profesional, entre otros.


La sociedad de la información llegó y se quedó. Como país, aún tenemos retos por resolver para permitir que los avances tecnológicos lleguen a todos los miembros de nuestra sociedad y aún hay tareas pendientes para democratizar el conocimiento en nuestras latitudes. Debemos comprender que la tecnología bien utilizada debe ser el propósito de los Estados, las organizaciones y sus ciudadanos.



Hace unos pocos años atrás, era inconcebible pensar que los sistemas de energía solar serían más baratos que los sistemas de energía basados en combustibles fósiles y que los vehículos eléctricos podrían ser una alternativa viable. Hoy, sabemos que se trata de tecnologías cada vez más accesibles, gracias a su masificación y producción en naciones que forman parte de las denominadas economías emergentes. El conocimiento se ha democratizado y es más fácil comercializar dicha tecnología en países como el nuestro. Quedan aún tareas pendientes como la definición de la reglamentación para contar con un mercado de energías renovables abierto en donde cada ciudadano pueda fácilmente convertirse en generador de energía y contribuir a la disminución de las emisiones de gases de efecto invernadero.


En nuestros países, en donde aún estamos afianzando la sociedad de la información, debemos comprender que no podemos esperar pasivamente la llegada de la sociedad de la innovación. ¿Por qué es necesario que nos preparemos para esta nueva era que ya está afianzándose en los países desarrollados?, ¿qué debemos hacer en nuestras latitudes para empezar a prepararnos para esta revolución que se avecina?



En respuesta a la primera pregunta, es necesario que nos preparemos porque los problemas sociales son cada vez más complejos y no se dispone de mucho tiempo para seguir viviendo con las enormes diferencias que existen entre los que más tienen y los que menos tienen. La incorporación de los últimos avances tecnológicos en los sectores de la salud, la educación, la reducción del hambre, apoyo a la micro y pequeña empresa y la prevención ante desastres naturales (producto del terrible cambio climático que los propios seres humanos hemos ocasionado con nuestros malos hábitos y excesos), será posible si aprendemos a identificar en forma creativa cómo resolver estos retos por medio de la incorporación de ideas innovadoras que saquen provecho de los avances tecnológicos que ya están disponibles.


Con respecto a la respuesta de la segunda pregunta, debemos comenzar por romper los paradigmas que aún existen en nuestras organizaciones (tanto privadas como estatales) en donde seguimos viendo con recelo el uso de la creatividad como el don natural con que disponemos los seres humanos para resolver los problemas que se nos presenten. Quienes ostentan posiciones de liderazgo, deben fomentar el trabajo en equipo y hacer partícipes a sus colaboradores en la búsqueda de soluciones a retos que imposibilitan entregar productos o servicios de calidad a sus clientes o usuarios.


Ignasi menciona en su artículo que es necesario fomentar en las instituciones educativas de los países la formación en STEAM (Science, Technology, Engineering, Arts & Mathermatics), en Honduras varias organizaciones están promoviendo la formación en STEM (Science, Technology, Engineering & Mathermatics) y son muchos los institutos de segundo nivel que han incorporado la formación en robótica en sus programas educativos y anualmente se organiza la WRO, abriendo la puerta a muchos jóvenes deseosos de aprender a resolver retos de una manera creativa.


Como el arte es una forma importante de expresión de la creatividad y de interpretación del universo y el entorno que nos rodea, es fundamental que en nuestro país se fomenten en paralelo con las ciencias, las artes; puesto que la creatividad y la innovación la encontraremos no solamente en las ciencias puras o aplicadas. La formación en STEAM entre los jóvenes ayuda al: trabajo en equipo, liderazgo, comunicación, resolución de problemas, improvisación, pensamiento lógico, creatividad y aprender de errores. Todas esas competencias son propias del pensamiento creativo y la innovación y por eso si se fomenta STEAM estaremos logrando ciudadanos mejor preparados para la sociedad de la innovación.


Finalmente, a título personal, la sociedad de la innovación requiere que cada uno de nosotros tengamos una mente flexible, dispuesta a reconocer que en este mundo tan cambiante y con un crecimiento exponencial en casi todas las industrias, la única constante es el cambio y demanda de nosotros una actitud positiva y estar dispuestos a desaprender constantemente si queremos adaptarnos a una sociedad que está a la vuelta de la esquina.


Franklin Roberto Lamelas M.

Consultor de TI y Fundador de InnovandoHoy



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